Declaración jurada de Ronald P. Fisher

 

Yo, Ronald P. Fisher, testifico y afirmo que:

1. Soy profesor de psicología en la Universidad Internacional de Florida (FIU, North Miami, Florida). Imparto cursos universitarios y de postgrado sobre la memoria y soy coordinador del Programa de Psicología Legal de la FIU. He llevado a cabo una amplia investigación sobre la cuestión de la memoria de los testigos oculares y he publicado más de treinta artículos periodísticos, quince capítulos de libros editados y un libro. Soy editor asociado de la publicación Legal and Criminological Psychology (“Psicología legal y criminológica”) (2005-hasta la actualidad) y editor auxiliar de la publicación Journal of Experimental Psychology Applied (“Revista de psicología experimental aplicada”) (2008-hasta la actualidad). También he colaborado en calidad de editor auxiliar para la revista Memory and Cognition (“Memoria y cognición”) (1984-1997). He llevado a cabo programas de formación para diversas agencias de investigación (por ejemplo, el FBI, la Policía de Gran Bretaña) acerca de métodos efectivos para realizar entrevistas con el fin de recopilar pruebas de testigos oculares. He formado parte del comité del Instituto Nacional de Justicia que desarrolló el manual de 1999 (todavía en uso en la actualidad): Evidencias de testigos oculares: guía para la ejecutabilidad legal (denominado, en adelante, Guía NIJ).

2. Benjamin Waxman, abogado del bufete Robbins, Tunkey, Ross, Amsel Raben y Waxman, me ha solicitado que revise determinados documentos y pruebas del caso el Estado de Florida contra Pablo Ibar con el fin de determinar cualquier incidencia en los procedimientos que llevan a (y la fiabilidad de) la identificación por parte del testigo Gary Foy de Ibar como la persona que vio salir del domicilio de la víctima la mañana de los asesinatos y si yo u otra persona con experiencia similar podríamos haber ayudado al abogado de Ibar a la hora de litigar los temas de la identificación relacionados con Foy.

3. Entre los documentos que he leído y que constituyen la base de mis opiniones se hallan: sentencia del Tribunal Supremo de Florida en Ibar contra el Estado; declaraciones de hechos del resumen inicial de la apelación de Ibar; copia del informe policial; informe de investigación del homicidio; declaración grabada en cinta de Gary Foy con fecha del 15 de julio de 1994; registro del informe de la rueda de reconocimiento con fecha del 21 de julio de 1994; declaración jurada de Gary Foy con fecha de 1 de octubre de 1996; testimonio durante el juicio de Gary Foy del año 2000; copia fotográfica del perpetrador sin capucha que fue extraída de la cinta de videovigilancia del crimen; copias de las fotografías de la rueda de reconocimiento a la que asistió Foy el 21 de julio de 1994; testimonio de moción in límine del 12 de julio de 1997; y moción in límine para excluir las identificaciones del testigo ocular Foy, presentada el 9 de mayo de 1997.

4. Mi evaluación del caso se basa en los principios científicos de la psicología que han emergido de la investigación empírica, científica, durante los últimos cuarenta años o más. Gran parte de esta investigación está financiada, bien por la Fundación Nacional de Ciencias, bien por el Instituto Nacional de Justicia (División de Investigación del Departamento de Justicia). Estos estudios se llevan a cabo, típicamente, en condiciones de laboratorio, pero también se han realizado muchos estudios in situ, algunos en situaciones de crímenes reales, con víctimas y testigos reales. Cuando se llevan a cabo estudios in situ de este tipo, los resultados reflejan los hallados en el laboratorio. En estos estudios, los testigos observan un episodio (crimen real o simulado) y se les solicita que describan los detalles del crimen y también que intenten identificar al perpetrador en una serie de fotografías o una rueda de reconocimiento. Se llevan a cabo muchas manipulaciones experimentales, algunas similares a las características del caso que nos ocupa y se anotan sus efectos sobre la precisión de los recuerdos y la identificación. Estos datos son analizados mediante procedimientos estadísticos sofisticados y convencionales comunes a gran parte de las ciencias empíricas (por ejemplo, física, química y biología). Los informes sobre estos estudios se publican en revistas profesionales tras un meticuloso análisis realizado por un sistema de revisión de colegas.

5. Los resultados de la investigación sobre la identificación de los testigos oculares son que algunos factores se asocian típicamente con identificaciones incorrectas (o recuerdos incorrectos), mientras que otros se asocian con identificaciones correctas (o recuerdos correctos). Los fenómenos que comento aquí han sido reproducidos en más de un estudio, de modo que son fiables. Más aún, es mi opinión que los fenómenos que aquí comento son avalados por casi todos los investigadores expertos en el área de los testimonios de los testigos oculares.

6. Yo y otros psicólogos y académicos con experiencia en errores de identificación estábamos disponibles en 1994 y posteriormente para ser consultados en casos de este tipo. Debido a mi interés y al de otros colegas míos en este tipo de cuestiones, con frecuencia me presto para revisar materiales de forma preliminar y comentar problemas de identificación con abogados y otros profesionales de forma totalmente gratuita. Hay muchos licenciados familiarizados con la literatura sobre el tema de los errores de identificación a quienes se consulta en casos como éste sin efectuar ningún pago de honorarios o por una tarifa muy modesta.

7. Un resumen general de las condiciones de observación de Foy, los procedimientos de identificación utilizados con él y las circunstancias que rodearon a las posteriores identificaciones de Ibar mediante fotografías, rueda de reconocimiento y en el tribunal, revelan procedimientos de identificación innecesariamente sugerentes y escasamente fiables y arrojan dudas sustanciales sobre la identificación por parte de Foy de Pablo Ibar como el pasajero del automóvil que salía del camino de acceso al domicilio de la víctima la mañana de los homicidios. Las razones básicas para esto son:

Condiciones de observación

A. Circunstancias desfavorables para la observación. El tiempo que tuvo Foy para observar a los sospechosos fue relativamente escaso y se produjo en condiciones que no favorecen una buena percepción inicial. Afirmó que solo pudo “echar un vistazo”, no “mirar detenidamente” al pasajero. Este período de tiempo estuvo compuesto por el breve acercamiento inicial al camino de acceso al domicilio de Sucharski cuando advirtió por primera vez a los hombres que montaban en el Mercedes de Sucharski, un período de dos o tres minutos durante el que comenta que observa a los hombres a través de los espejos laterales y los retrovisores (inversión izquierda-derecha de los rasgos faciales) mientras salía del barrio; otro período de diez o quince segundos en un semáforo, cuando manifiesta que observó al pasajero. Aquí, Foy miraba periódicamente a la derecha al pasajero a través de dos juegos de cristales tintados, más allá del conductor del automóvil de Sucharski y en dirección a la luz del amanecer (la retroiluminación crea brillos). Foy estaba ocupado conduciendo su coche durante la mayor parte de este tiempo. Esta repartición del tiempo dedicado a una tarea doble va en contra de una identificación fiable. De forma similar, Foy manifestó que había observado que los ocupantes del Mercedes negro estaban jugando con las ventanas y la capota, otra fuente de distracción. Se ha demostrado que este tipo de condiciones pobres de visualización en las que la visión está obstaculizada, el observador lleva a cabo simultáneamente otra tarea y la duración de la observación es breve, provocan errores de identificación.

Para empeorar las malas condiciones de visualización objetivas, Foy señaló que no consideró que fuera un hecho especial ver a dos jóvenes fuera de la casa de Sucharski, de modo que ésta no era una escena infrecuente que mereciera una atención especial. Estas condiciones de observación no intencionada no respaldan típicamente un buen recuerdo posterior.

Procedimientos empleados para la identificación

B. Presentación no doble ciego. Los detectives Manzella y Scarlett, quienes llevaron a cabo la prueba de identificación con fotografías con Foy, sabían que la serie de fotografías contenía una reproducción del sospechoso (Ibar) y sabían qué imagen era la de Ibar. En estas circunstancias, los estudios demuestran que los directores de las ruedas de identificación, en ocasiones de forma no intencionada, proporcionan pistas a los testigos que señalan la identidad del sospechoso. Estas pistas pueden proporcionarse antes de que el testigo observe las fotografías (instruyendo al testigo para que seleccione al sospechoso) y/o después de que el testigo ya ha realizado una elección (influyendo en la confianza del testigo acerca de su elección). En el caso actual, Foy manifestó que el comportamiento de la policía le llevó a creer que había tomado la decisión correcta. Por esta razón, los científicos (y varios organismos públicos encargados de velar por el cumplimiento de las leyes) recomiendan llevar a cabo un procedimiento doble ciego, en el que el director de la rueda de identificación no conozca la identidad del sospechoso.

C. Proceso de identificaciones simultáneas. Los detectives presentaron la serie de fotografías a Foy mostrando las seis reproducciones al mismo tiempo. Se ha demostrado repetidamente en estudios científicos que los procesos de identificaciones simultáneas incrementan el riesgo de falsos positivos en comparación con los procesos de identificaciones lineales en los que se muestra al testigo una sola fotografía de una serie en cada ocasión.

D. Procedimientos inadecuados de provocación de evidencias. La Guía NIJ recomienda protocolos para que la policía recopile información de testigos a la hora de realizar entrevistas y pruebas de identificación. La Guía NIJ está basada en numerosas evidencias científicas que demuestran que determinados procedimientos para lograr la proporción de datos son más proclives que otros a generar un recuerdo incorrecto. Un elemento clave de los procedimientos recomendados es que los entrevistadores o directores de procesos de identificación permitan a los testigos proporcionar voluntariamente la información sin ejercer presión indebida sobre ellos con el fin de que se ajusten a las expectativas de los agentes de la policía. Este principio fue violado frecuentemente en el caso que nos ocupa. Por ejemplo, Foy afirmó que se sintió obligado a seleccionar a alguien de la serie de fotografías (“…me pidieron que seleccionara a una persona, no importaba a cuál, y yo dije que realmente no le reconocía”) y Munroe testificó que se sintió presionada y confundida por la policía y el fiscal para que recordara el momento exacto en el que vio a Ibar en el Salón de Casey. Se ha demostrado en pruebas de laboratorio que este tipo de respuestas bajo presión son, con frecuencia, incorrectas.

Es probable que los ejemplos aquí citados de procedimientos inadecuados de realización de pruebas en procesos de identificación/entrevistas de la policía infravaloren el número de errores que cometió la policía a la hora de interrogar a los testigos, puesto que no disponemos de un informe adecuado de lo que se vivió exactamente durante estas interacciones policía-testigos. Resulta obvio a partir de la declaración jurada de Foy del 15 de julio de 1994 que, antes de esta entrevista grabada en cinta, fue “entrevistado previamente” por los policías Manzella y Scarlett. Scarlett testificó específicamente que se llevó a cabo una entrevista previa no grabada. No grabar una entrevista crucial de este tipo, especialmente cuando había disponible equipo de grabación y fue utilizado inmediatamente después, da pie a que se produjeran muchos errores flagrantes – pero sin registro de éstos.

E. Instrucciones inadecuadas para la elaboración del proceso de identificación. Una elaboración adecuada del proceso de identificación debe señalar que una de las elecciones viables es que la persona buscada (el perpetrador, en este caso, la persona observada en el automóvil de la víctima) no se halla en el grupo que se va a observar. Esto sigue la recomendación de la Guía NIJ relativa a que los directores de procesos de identificación deben señalar explícitamente a los testigos que el perpetrador puede estar o no en la rueda. No obstante, en el caso actual, el registro del informe de la rueda de reconocimiento firmado por Foy no permitía las respuestas “ninguno de los anteriores” ni “no lo sé”. Las únicas elecciones posibles eran la selección de uno de los seis participantes. En caso de fomentar una acción, esto anima activamente a que el testigo realice una identificación positiva, “cuando se indica a los testigos”: “El testigo firmará en el espacio situado debajo de la posición de la persona seleccionada”. Es probable que un proceso de identificación de este tipo presione de forma indebida al testigo para que seleccione a una persona del grupo y desanime al testigo para que rechace a todo el grupo o que indique que “no sabe”.

Circunstancias de las identificaciones de Ibar realizadas por Foy

F. Espacio de tiempo transcurrido entre la observación y la identificación. Foy seleccionó la fotografía de Ibar (así como otra fotografía del grupo) casi tres semanas después de su única y breve observación del pasajero del automóvil. Muchos estudios demuestran que existe una relación inversa entre la precisión de los recuerdos de un testigo y el espacio de tiempo que transcurre entre el episodio original y la prueba de identificación. Cuanto más tiempo pase, menos fiable es la identificación del testigo. Como mínimo, un estudio de la policía demuestra que, en el caso de los robos, el tiempo promedio entre la observación y la identificación es de una semana. El intervalo significativamente más prolongado en este caso mina la fiabilidad de la identificación de Foy.

G. Múltiples identificaciones positivas. Foy seleccionó dos fotografías del primer grupo: la posición número uno y la posición número cinco. La investigación determina que los testigos que realizan múltiples identificaciones positivas son relativamente imprecisos. Este tipo de múltiples identificaciones positivas es característico de Falsas Alarmas, que identifican incorrectamente a sospechosos inocentes.

H. Indicadores cognitivos de identificación inexacta de los testigos. Los testigos proporcionan frecuentemente pistas verbales que conllevan información acerca de las estrategias cognitivas que han utilizado durante la prueba de identificación. Basándose en las investigaciones de laboratorio, sabemos que es más probable que se asocien algunas pistas (y estrategias cognitivas subyacentes) con recuerdos incorrectos. En el caso que nos ocupa, el testigo Foy proporcionó varias pistas que se asocian con identificaciones incorrectas. Específicamente, señaló que había realizado valoraciones comparativas y utilizado una estrategia de eliminación.

Las declaraciones de testigos que sugieren que compararon a un miembro de una serie con otro, las valoraciones comparativas (por ejemplo, “el número cuatro se parece más a él que el resto”) tienden a ser menos precisas que las declaraciones de testigos que solo se refieren a un único miembro del grupo, las valoraciones absolutas (por ejemplo, “era el número cuatro”). Foy realizó, como mínimo, una valoración comparativa de este tipo: “[el número cinco] se parece más a él…”.

Los testigos que describen sus respuestas en términos de eliminación de algunos miembros del grupo (por ejemplo, “sé que no era el número 2, ni el 3 ni el 5” tienden a ser menos precisos que los testigos que describen una estrategia más directa (“fue el número 6”). En este caso, Foy señaló que, a la hora de seleccionar las fotografías de las posiciones número uno y número cinco, primero “eliminó” a las personas del resto de las fotografías. En palabras de Foy: “…hay aquí seis posibles personas. He eliminado a cuatro, no pensaba que fuera ninguna de éstas…”.

I. Exposición previa a una fotografía del sospechoso. El 21 de julio de 1994, solo seis días después de ver el grupo de fotografías que contenía la fotografía del sr. Ibar, Foy asistió a una rueda de reconocimiento en la Cárcel del Condado de Dade en la que también participó el sr. Ibar. Hay que señalar el sr. Ibar era la única persona de la rueda de reconocimiento que también aparecía en la serie de fotografías anterior. El hecho de que Foy(1) (…) que Ibar fuera el único del grupo de fotografías que estuviera representado en la rueda de reconocimiento contaminó la selección posterior de la rueda de identificación. Esto se debe a que la exposición previa de Foy a la fotografía (sólo) de Ibar hizo que Ibar pareciera la única persona familiar de la rueda de reconocimiento. El problema es que, en ocasiones, el reconocimiento se basa en la simple familiaridad, pero sin saber la fuente correcta de dicha familiaridad. No obstante la opinión en contra de Foy, queda, como mínimo, poco claro si Foy seleccionó a Ibar en la rueda de reconocimiento debido a que era la persona que Foy había visto casi un mes antes en el asiento del pasajero del mercedes de Sucharski o porque vio su imagen seis días antes en el grupo de fotografías. Varios experimentos demuestran que una exposición previa de un testigo a un sospechoso inocente (por ejemplo, en una primera prueba de un grupo de fotografías) incrementa la probabilidad de identificar a este inocente sospechoso como el perpetrador en una prueba de identificación posterior.

J. Confianza de los testigos oculares: valor predictivo e influencias adicionales de la memoria. En el juicio, Foy testificó que, aunque había seleccionado dos fotografías el 15 de julio, estaba “bastante seguro de que era el número cinco [Ibar]”, que realmente sabía que era el número cinco y que no tuvo “[ninguna] duda en [su] mente” en el momento de la rueda de reconocimiento de que la persona que vio en el asiento del pasajero la mañana de los asesinatos era el número cuatro, Pablo Ibar. En el juicio, Foy testificó que había seleccionado al número cuatro del segundo grupo porque, basándose en lo que vio Foy, esta persona “parecía asemejarse mucho al conductor”. Foy admitió en el juicio que hizo lo mismo para seleccionar la fotografía del pasajero, “intentando orientar a la policía hacia alguien que se pareciera lo más posible [al pasajero]”. Aunque se ha demostrado científicamente que este tipo de expresiones de confianza de los testigos oculares tienen un efecto convincente sobre los jurados, la literatura científica ha demostrado que la confianza de los testigos oculares en las identificaciones no es predictiva de precisión. Por tanto, sucede en ocasiones que los testigos oculares que están seguros de sus identificaciones son imprecisos. No obstante, los estudios científicos demuestran que los jurados no son conscientes normalmente de que la confianza no es muy predictiva de la precisión del testigo ocular. Cuando son preguntados sobre el tema, los posibles jurados sobrevaloran típicamente el valor predictivo de la confianza.

K. La información posterior a la identificación incrementa artificialmente la confianza de los testigos. Foy testificó en el juicio que, basándose en las reacciones de los detectives Scarlett y Manzella respecto a sus elecciones, pensó que “había acertado”. Es probable que esta información posterior a la identificación incremente la confianza del testigo acerca de que ha tomado la decisión correcta. Más aún, un testigo de este tipo, debido a esta confianza (artificialmente incrementada) tendrá un efecto más convincente sobre el jurado de lo que está justificado. Además, como consecuencia de que el testigo proporcione él mismo una imagen de gran confianza, los jurados tienden a basarse menos en otros datos más diagnósticos, por ejemplo, las condiciones de visualización en el momento del episodio original. Esto resulta especialmente importante en este caso, ya que la confianza del testigo no fue valorada en el momento en que su precisión resulta más diagnóstica (es decir, en el momento de realización de la prueba de identificación). Por el contrario, es probable que otros factores no relacionados con la memoria (por ejemplo, la información proporcionada por la policía) elevaran artificialmente la confianza del testigo. Como resultado de esto, los jurados quedarán expuestos únicamente a la confianza del testigo cuando aparece en el estrado – después de que esta confianza se haya visto incrementada por fuentes inadecuadas.

L. Errores de monitorización de las fuentes. Comúnmente, las personas obtienen información de muchas fuentes diferentes, pero atribuyen erróneamente su conocimiento a la fuente equivocada. Por ejemplo, leemos una historia en el periódico, pero pensamos que hemos visto la historia en la televisión. De modo similar, es frecuente que las personas no sean conscientes de la influencia de algunas experiencias. En el caso que nos ocupa, Foy vio la fotografía de Ibar en el primer grupo de fotografías, lo que es probable que influyera en la posterior identificación de Ibar por parte de Foy en la rueda de reconocimiento; sin embargo, es posible que Foy haya descartado la influencia del grupo de fotografías anterior, afirmando que su memoria se basa exclusivamente en haber visto a Ibar en el automóvil de la víctima. En realidad, tal como se ha indicado previamente, se ha demostrado repetidamente que la exposición anterior a sospechosos inocentes (por ejemplo, en una prueba de identificación previa con fotografías) incrementa la probabilidad de identificar al mismo sospechoso inocente como el perpetrador en un proceso de identificación posterior. Es muy probable que esto suceda si la experiencia original no fue bien percibida (como en el caso actual) y si ha transcurrido mucho tiempo desde la experiencia original y la prueba de memoria final (como en el caso actual). Por lo tanto, deberíamos mantener ciertas reservas a la hora de creer a personas que atribuyen la fuente de su conocimiento a una fuente específica. Violando esta precaución, el juez Andrews parece haber aceptado sin reservas la declaración realizada en el tribunal por Foy (1997) de que no se vio influenciado por haber visto la fotografía de Ibar en la prueba de identificación con fotografías realizada anteriormente y que su memoria se basaba exclusivamente en haber visto a Ibar en el automóvil de la víctima.

En el caso actual se muestra un ejemplo más gráfico del modo en que algunas personas atribuyen erróneamente la fuente de sus recuerdos. Aquí, Foy “recordó” incorrectamente que había solicitado a la policía que realizara una rueda de reconocimiento. De hecho, es patente en la declaración grabada en cinta de Foy que fue la policía (Manzella) quien había preguntado a Foy si quería asistir a una rueda de identificación. Este tipo de errores de monitorización de las fuentes es común. Igualmente (o más) problemático es que otras personas (en este caso, el sumario del juicio del juez) se vean confundidos y crean estos errores de monitorización de las fuentes.

M. Identificación transétnica. Basándome en la fotografía de la serie de imágenes que he observado, varios de (quizá todos) los miembros del grupo parecen ser hispanos. Presuponiendo que Foy es un anglosajón blanco, la rueda contiene miembros de un grupo étnico diferente al del testigo. Se sabe que estas identificaciones transétnicas (denominadas, comúnmente, transraciales) resultan mucho más difíciles y dan lugar a muchos más errores de identificaciones fallidas que las identificaciones de la misma raza. Se han realizado muchos experimentos científicos con el fin de estudiar este asunto y varios meta-análisis (procedimiento estadístico que combina los resultados de muchos experimentos similares) demuestran que la probabilidad de identificar erróneamente una cara de otra raza es considerablemente superior a la de identificar a una persona del grupo étnico o de la raza del testigo. Más aún, el error se ve amplificado cuando el intervalo de tiempo transcurrido entre la exposición original y la prueba de identificación es prolongado (como en el caso que nos ocupa). Una mayoría del público profano no es consciente de la magnitud de este efecto.

8. Como profesor experto y psicólogo de investigación especializado en la identificación de testigos oculares, soy consciente de (la falta de) los conocimientos de los profanos en la materia acerca del modo en que los principios psicológicos aquí descritos afectan a la fiabilidad de la identificación de los testigos oculares. La investigación demuestra que muchas personas no son conscientes del grado de influencia que estos y otros principios tienen a la hora de determinar la precisión de la identificación de un testigo ocular y/o no tienen en cuenta adecuadamente estos y otros principios a la hora de valorar la fiabilidad de la identificación de un testigo ocular. La investigación también demuestra que varios de estos principios van en contra de la intuición. Por ejemplo, las mayoría de los profanos (incluidos muchos policías) no son conscientes de los posibles errores planteados por el uso de procesos de identificaciones simultáneas. Sin embargo, la investigación científica sobre los testimonios de testigos oculares indica que este tipo de procedimiento de proceso de identificación tiende a incrementar sustancialmente la probabilidad de identificación errónea de personas inocentes. De manera similar, las pruebas de laboratorio demuestran que la confianza de los testigos oculares no es un predictor fiable de la precisión en la identificación. Sin embargo, la mayoría de los profanos consideran incorrectamente que la confianza es un buen predictor de la precisión. Como resultado de esto, están muy influenciados por la confianza expresada por el testigo y es probable que acepten una identificación positiva de un testigo simplemente porque éste expresa un gran nivel de confianza. Sería fundamental que un experto formado en estas áreas ayudara a los jurados a comprender las características del caso actual en relación con la precisión de la identificación del testigo.

No solo los profanos no son conscientes de gran parte de estos principios científicamente validados; los abogados y los jueces tampoco conocen algunos de ellos. Un estudio reciente demuestra que muchos abogados y jueces no son conscientes de los fenómenos que se producen comúnmente en la investigación en laboratorios científicos. Más aún, incluso cuando los abogados y los jueces conocen el modelo general de datos, con frecuencia infravaloran o sobrestiman los efectos conocidos.

Aunque los jurados pueden saber, de forma intuitiva, que unas malas condiciones de visualización provocan una identificación imprecisa, los estudios científicos demuestran que no utilizan esta información adecuadamente para evaluar la credibilidad del testigo cuando éste expresa una gran nivel de confianza, como en el caso que nos ocupa. De este modo, los jurados no discriminan habitualmente entre los testigos que realizan identificaciones precisas y los testigos que llevan a cabo identificaciones incorrectas. Es posible que los jurados utilicen los diversos factores del caso de forma apropiada; sin embargo, cuando se les deja decidir por sí solos, los jurados no logran utilizar con frecuencia la información de forma óptima. No obstante, cuando estos jurados son formados por testigos expertos acerca de los principios relevantes de la memoria de los testigos oculares, ponderan los diversos factores de forma más efectiva, basándose menos en la confianza del testigo y más en otros indicadores diagnósticos de precisión.

9. Errores estratégicos cometidos por el abogado de la defensa que hubieran podido evitarse. En mi opinión, el abogado de la defensa (Morgan) cometió varios errores estratégicos a la hora de defender este caso. Planteó y enfatizó en demasía varios asuntos triviales (las horas precisas en las que Foy salió de su casa y llegó a diversos lugares del barrio) y no logró argumentar muchos otros asuntos más importantes relacionados con la escasa fiabilidad de la memoria de los testigos oculares (por ejemplo, la falta de conciencia de los testigos acerca de los errores de monitorización de las fuentes, la percepción generalmente errónea del valor predictivo de la confianza de los testigos). Si hubiera recibido más asesoramiento de un experto en el área de la memoria de los testigos (para presentar un argumento más efectivo al juez o al jurado) o si hubiera contado con la colaboración de a un experto para que testificara ante el jurado (en calida de testigo experto) acerca de los diversos factores aquí señalados, es probable que hubiera planteado una defensa más eficaz.
El declarante no tiene nada más que añadir.[Firma manuscrita ilegible] Ronald P. Fisher
ESTADO DE FLORIDA
CONDADO DE [Miami Dade]

Declarado bajo juramento (o afirmado) y firmado ante mí el día [14] de [febrero de 2008], por Ronald P. Fisher .[Firma manuscrita ilegible] Miriam E. John, Notario

[SELLO:
MIRIAM E. JOHN] Conocido personalmente: ”
Identificación realizada:
Tipo de identificación realizada::

_________________________

(1) N. de la T: Frase incompleta en el original en inglés.

ayuda Pablo Ibar

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