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EN
EL TRIBUNAL DE CIRCUITO DEL DECIMOSÉPTIMO
CIRCUITO JUDICIAL
EXISTENTE Y COMPETENTE EN EL CONDADO DE BROWARD,
FLORIDA
DIVISIÓN PENAL
PABLO
IBAR,
Acusado,
contra
el
ESTADO DE FLORIDA,
Demandante.
_________________________________
DECLARACIÓN
JURADA DE RONALD P. FISHER
|
Yo, Ronald P. Fisher, testifico y afirmo que:
1. Soy
profesor de psicología en la Universidad Internacional
de Florida (FIU, North Miami, Florida). Imparto cursos
universitarios y de postgrado sobre la memoria y soy
coordinador del Programa de Psicología Legal
de la FIU. He llevado a cabo una amplia investigación
sobre la cuestión de la memoria de los testigos
oculares y he publicado más de treinta artículos
periodísticos, quince capítulos de libros
editados y un libro. Soy editor asociado de la publicación
Legal and Criminological Psychology ("Psicología
legal y criminológica") (2005-hasta la
actualidad) y editor auxiliar de la publicación
Journal of Experimental Psychology Applied ("Revista
de psicología experimental aplicada")
(2008-hasta la actualidad). También he colaborado
en calidad de editor auxiliar para la revista Memory
and Cognition ("Memoria y cognición")
(1984-1997). He llevado a cabo programas de formación
para diversas agencias de investigación (por
ejemplo, el FBI, la Policía de Gran Bretaña)
acerca de métodos efectivos para realizar entrevistas
con el fin de recopilar pruebas de testigos oculares.
He formado parte del comité del Instituto Nacional
de Justicia que desarrolló el manual de 1999
(todavía en uso en la actualidad): Evidencias
de testigos oculares: guía para la ejecutabilidad
legal (denominado, en adelante, Guía NIJ).
2. Benjamin
Waxman, abogado del bufete Robbins, Tunkey, Ross,
Amsel Raben y Waxman, me ha solicitado que revise
determinados documentos y pruebas del caso el Estado
de Florida contra Pablo Ibar con el fin de determinar
cualquier incidencia en los procedimientos que llevan
a (y la fiabilidad de) la identificación por
parte del testigo Gary Foy de Ibar como la persona
que vio salir del domicilio de la víctima la
mañana de los asesinatos y si yo u otra persona
con experiencia similar podríamos haber ayudado
al abogado de Ibar a la hora de litigar los temas
de la identificación relacionados con Foy.
3. Entre
los documentos que he leído y que constituyen
la base de mis opiniones se hallan: sentencia del
Tribunal Supremo de Florida en Ibar contra el Estado;
declaraciones de hechos del resumen inicial de la
apelación de Ibar; copia del informe policial;
informe de investigación del homicidio; declaración
grabada en cinta de Gary Foy con fecha del 15 de julio
de 1994; registro del informe de la rueda de reconocimiento
con fecha del 21 de julio de 1994; declaración
jurada de Gary Foy con fecha de 1 de octubre de 1996;
testimonio durante el juicio de Gary Foy del año
2000; copia fotográfica del perpetrador sin
capucha que fue extraída de la cinta de videovigilancia
del crimen; copias de las fotografías de la
rueda de reconocimiento a la que asistió Foy
el 21 de julio de 1994; testimonio de moción
in límine del 12 de julio de 1997; y moción
in límine para excluir las identificaciones
del testigo ocular Foy, presentada el 9 de mayo de
1997.
4. Mi evaluación
del caso se basa en los principios científicos
de la psicología que han emergido de la investigación
empírica, científica, durante los últimos
cuarenta años o más. Gran parte de esta
investigación está financiada, bien
por la Fundación Nacional de Ciencias, bien
por el Instituto Nacional de Justicia (División
de Investigación del Departamento de Justicia).
Estos estudios se llevan a cabo, típicamente,
en condiciones de laboratorio, pero también
se han realizado muchos estudios in situ, algunos
en situaciones de crímenes reales, con víctimas
y testigos reales. Cuando se llevan a cabo estudios
in situ de este tipo, los resultados reflejan los
hallados en el laboratorio. En estos estudios, los
testigos observan un episodio (crimen real o simulado)
y se les solicita que describan los detalles del crimen
y también que intenten identificar al perpetrador
en una serie de fotografías o una rueda de
reconocimiento. Se llevan a cabo muchas manipulaciones
experimentales, algunas similares a las características
del caso que nos ocupa y se anotan sus efectos sobre
la precisión de los recuerdos y la identificación.
Estos datos son analizados mediante procedimientos
estadísticos sofisticados y convencionales
comunes a gran parte de las ciencias empíricas
(por ejemplo, física, química y biología).
Los informes sobre estos estudios se publican en revistas
profesionales tras un meticuloso análisis realizado
por un sistema de revisión de colegas.
5. Los
resultados de la investigación sobre la identificación
de los testigos oculares son que algunos factores
se asocian típicamente con identificaciones
incorrectas (o recuerdos incorrectos), mientras que
otros se asocian con identificaciones correctas (o
recuerdos correctos). Los fenómenos que comento
aquí han sido reproducidos en más de
un estudio, de modo que son fiables. Más aún,
es mi opinión que los fenómenos que
aquí comento son avalados por casi todos los
investigadores expertos en el área de los testimonios
de los testigos oculares.
6. Yo y
otros psicólogos y académicos con experiencia
en errores de identificación estábamos
disponibles en 1994 y posteriormente para ser consultados
en casos de este tipo. Debido a mi interés
y al de otros colegas míos en este tipo de
cuestiones, con frecuencia me presto para revisar
materiales de forma preliminar y comentar problemas
de identificación con abogados y otros profesionales
de forma totalmente gratuita. Hay muchos licenciados
familiarizados con la literatura sobre el tema de
los errores de identificación a quienes se
consulta en casos como éste sin efectuar ningún
pago de honorarios o por una tarifa muy modesta.
7. Un resumen
general de las condiciones de observación de
Foy, los procedimientos de identificación utilizados
con él y las circunstancias que rodearon a
las posteriores identificaciones de Ibar mediante
fotografías, rueda de reconocimiento y en el
tribunal, revelan procedimientos de identificación
innecesariamente sugerentes y escasamente fiables
y arrojan dudas sustanciales sobre la identificación
por parte de Foy de Pablo Ibar como el pasajero del
automóvil que salía del camino de acceso
al domicilio de la víctima la mañana
de los homicidios. Las razones básicas para
esto son:
Condiciones
de observación
A. Circunstancias
desfavorables para la observación. El tiempo
que tuvo Foy para observar a los sospechosos fue relativamente
escaso y se produjo en condiciones que no favorecen
una buena percepción inicial. Afirmó
que solo pudo "echar un vistazo", no "mirar
detenidamente" al pasajero. Este período
de tiempo estuvo compuesto por el breve acercamiento
inicial al camino de acceso al domicilio de Sucharski
cuando advirtió por primera vez a los hombres
que montaban en el Mercedes de Sucharski, un período
de dos o tres minutos durante el que comenta que observa
a los hombres a través de los espejos laterales
y los retrovisores (inversión izquierda-derecha
de los rasgos faciales) mientras salía del
barrio; otro período de diez o quince segundos
en un semáforo, cuando manifiesta que observó
al pasajero. Aquí, Foy miraba periódicamente
a la derecha al pasajero a través de dos juegos
de cristales tintados, más allá del
conductor del automóvil de Sucharski y en dirección
a la luz del amanecer (la retroiluminación
crea brillos). Foy estaba ocupado conduciendo su coche
durante la mayor parte de este tiempo. Esta repartición
del tiempo dedicado a una tarea doble va en contra
de una identificación fiable. De forma similar,
Foy manifestó que había observado que
los ocupantes del Mercedes negro estaban jugando con
las ventanas y la capota, otra fuente de distracción.
Se ha demostrado que este tipo de condiciones pobres
de visualización en las que la visión
está obstaculizada, el observador lleva a cabo
simultáneamente otra tarea y la duración
de la observación es breve, provocan errores
de identificación.
Para empeorar
las malas condiciones de visualización objetivas,
Foy señaló que no consideró que
fuera un hecho especial ver a dos jóvenes fuera
de la casa de Sucharski, de modo que ésta no
era una escena infrecuente que mereciera una atención
especial. Estas condiciones de observación
no intencionada no respaldan típicamente un
buen recuerdo posterior.
Procedimientos
empleados para la identificación
B. Presentación
no doble ciego. Los detectives Manzella y Scarlett,
quienes llevaron a cabo la prueba de identificación
con fotografías con Foy, sabían que
la serie de fotografías contenía una
reproducción del sospechoso (Ibar) y sabían
qué imagen era la de Ibar. En estas circunstancias,
los estudios demuestran que los directores de las
ruedas de identificación, en ocasiones de forma
no intencionada, proporcionan pistas a los testigos
que señalan la identidad del sospechoso. Estas
pistas pueden proporcionarse antes de que el testigo
observe las fotografías (instruyendo al testigo
para que seleccione al sospechoso) y/o después
de que el testigo ya ha realizado una elección
(influyendo en la confianza del testigo acerca de
su elección). En el caso actual, Foy manifestó
que el comportamiento de la policía le llevó
a creer que había tomado la decisión
correcta. Por esta razón, los científicos
(y varios organismos públicos encargados de
velar por el cumplimiento de las leyes) recomiendan
llevar a cabo un procedimiento doble ciego, en el
que el director de la rueda de identificación
no conozca la identidad del sospechoso.
C. Proceso
de identificaciones simultáneas. Los detectives
presentaron la serie de fotografías a Foy mostrando
las seis reproducciones al mismo tiempo. Se ha demostrado
repetidamente en estudios científicos que los
procesos de identificaciones simultáneas incrementan
el riesgo de falsos positivos en comparación
con los procesos de identificaciones lineales en los
que se muestra al testigo una sola fotografía
de una serie en cada ocasión.
D. Procedimientos
inadecuados de provocación de evidencias. La
Guía NIJ recomienda protocolos para que la
policía recopile información de testigos
a la hora de realizar entrevistas y pruebas de identificación.
La Guía NIJ está basada en numerosas
evidencias científicas que demuestran que determinados
procedimientos para lograr la proporción de
datos son más proclives que otros a generar
un recuerdo incorrecto. Un elemento clave de los procedimientos
recomendados es que los entrevistadores o directores
de procesos de identificación permitan a los
testigos proporcionar voluntariamente la información
sin ejercer presión indebida sobre ellos con
el fin de que se ajusten a las expectativas de los
agentes de la policía. Este principio fue violado
frecuentemente en el caso que nos ocupa. Por ejemplo,
Foy afirmó que se sintió obligado a
seleccionar a alguien de la serie de fotografías
("
me pidieron que seleccionara a una persona,
no importaba a cuál, y yo dije que realmente
no le reconocía") y Munroe testificó
que se sintió presionada y confundida por la
policía y el fiscal para que recordara el momento
exacto en el que vio a Ibar en el Salón de
Casey. Se ha demostrado en pruebas de laboratorio
que este tipo de respuestas bajo presión son,
con frecuencia, incorrectas.
Es probable
que los ejemplos aquí citados de procedimientos
inadecuados de realización de pruebas en procesos
de identificación/entrevistas de la policía
infravaloren el número de errores que cometió
la policía a la hora de interrogar a los testigos,
puesto que no disponemos de un informe adecuado de
lo que se vivió exactamente durante estas interacciones
policía-testigos. Resulta obvio a partir de
la declaración jurada de Foy del 15 de julio
de 1994 que, antes de esta entrevista grabada en cinta,
fue "entrevistado previamente" por los policías
Manzella y Scarlett. Scarlett testificó específicamente
que se llevó a cabo una entrevista previa no
grabada. No grabar una entrevista crucial de este
tipo, especialmente cuando había disponible
equipo de grabación y fue utilizado inmediatamente
después, da pie a que se produjeran muchos
errores flagrantes - pero sin registro de éstos.
E. Instrucciones
inadecuadas para la elaboración del proceso
de identificación. Una elaboración adecuada
del proceso de identificación debe señalar
que una de las elecciones viables es que la persona
buscada (el perpetrador, en este caso, la persona
observada en el automóvil de la víctima)
no se halla en el grupo que se va a observar. Esto
sigue la recomendación de la Guía NIJ
relativa a que los directores de procesos de identificación
deben señalar explícitamente a los testigos
que el perpetrador puede estar o no en la rueda. No
obstante, en el caso actual, el registro del informe
de la rueda de reconocimiento firmado por Foy no permitía
las respuestas "ninguno de los anteriores"
ni "no lo sé". Las únicas
elecciones posibles eran la selección de uno
de los seis participantes. En caso de fomentar una
acción, esto anima activamente a que el testigo
realice una identificación positiva, "cuando
se indica a los testigos": "El testigo firmará
en el espacio situado debajo de la posición
de la persona seleccionada". Es probable que
un proceso de identificación de este tipo presione
de forma indebida al testigo para que seleccione a
una persona del grupo y desanime al testigo para que
rechace a todo el grupo o que indique que "no
sabe".
Circunstancias
de las identificaciones de Ibar realizadas por Foy
F. Espacio
de tiempo transcurrido entre la observación
y la identificación. Foy seleccionó
la fotografía de Ibar (así como otra
fotografía del grupo) casi tres semanas después
de su única y breve observación del
pasajero del automóvil. Muchos estudios demuestran
que existe una relación inversa entre la precisión
de los recuerdos de un testigo y el espacio de tiempo
que transcurre entre el episodio original y la prueba
de identificación. Cuanto más tiempo
pase, menos fiable es la identificación del
testigo. Como mínimo, un estudio de la policía
demuestra que, en el caso de los robos, el tiempo
promedio entre la observación y la identificación
es de una semana. El intervalo significativamente
más prolongado en este caso mina la fiabilidad
de la identificación de Foy.
G. Múltiples
identificaciones positivas. Foy seleccionó
dos fotografías del primer grupo: la posición
número uno y la posición número
cinco. La investigación determina que los testigos
que realizan múltiples identificaciones positivas
son relativamente imprecisos. Este tipo de múltiples
identificaciones positivas es característico
de Falsas Alarmas, que identifican incorrectamente
a sospechosos inocentes.
H. Indicadores
cognitivos de identificación inexacta de los
testigos. Los testigos proporcionan frecuentemente
pistas verbales que conllevan información acerca
de las estrategias cognitivas que han utilizado durante
la prueba de identificación. Basándose
en las investigaciones de laboratorio, sabemos que
es más probable que se asocien algunas pistas
(y estrategias cognitivas subyacentes) con recuerdos
incorrectos. En el caso que nos ocupa, el testigo
Foy proporcionó varias pistas que se asocian
con identificaciones incorrectas. Específicamente,
señaló que había realizado valoraciones
comparativas y utilizado una estrategia de eliminación.
Las declaraciones
de testigos que sugieren que compararon a un miembro
de una serie con otro, las valoraciones comparativas
(por ejemplo, "el número cuatro se parece
más a él que el resto") tienden
a ser menos precisas que las declaraciones de testigos
que solo se refieren a un único miembro del
grupo, las valoraciones absolutas (por ejemplo, "era
el número cuatro"). Foy realizó,
como mínimo, una valoración comparativa
de este tipo: "[el número cinco] se parece
más a él
".
Los testigos
que describen sus respuestas en términos de
eliminación de algunos miembros del grupo (por
ejemplo, "sé que no era el número
2, ni el 3 ni el 5" tienden a ser menos precisos
que los testigos que describen una estrategia más
directa ("fue el número 6"). En este
caso, Foy señaló que, a la hora de seleccionar
las fotografías de las posiciones número
uno y número cinco, primero "eliminó"
a las personas del resto de las fotografías.
En palabras de Foy: "
hay aquí seis
posibles personas. He eliminado a cuatro, no pensaba
que fuera ninguna de éstas...".
I. Exposición
previa a una fotografía del sospechoso. El
21 de julio de 1994, solo seis días después
de ver el grupo de fotografías que contenía
la fotografía del sr. Ibar, Foy asistió
a una rueda de reconocimiento en la Cárcel
del Condado de Dade en la que también participó
el sr. Ibar. Hay que señalar el sr. Ibar era
la única persona de la rueda de reconocimiento
que también aparecía en la serie de
fotografías anterior. El hecho de que Foy(1)
(
) que Ibar fuera el único del grupo
de fotografías que estuviera representado en
la rueda de reconocimiento contaminó la selección
posterior de la rueda de identificación. Esto
se debe a que la exposición previa de Foy a
la fotografía (sólo) de Ibar hizo que
Ibar pareciera la única persona familiar de
la rueda de reconocimiento. El problema es que, en
ocasiones, el reconocimiento se basa en la simple
familiaridad, pero sin saber la fuente correcta de
dicha familiaridad. No obstante la opinión
en contra de Foy, queda, como mínimo, poco
claro si Foy seleccionó a Ibar en la rueda
de reconocimiento debido a que era la persona que
Foy había visto casi un mes antes en el asiento
del pasajero del mercedes de Sucharski o porque vio
su imagen seis días antes en el grupo de fotografías.
Varios experimentos demuestran que una exposición
previa de un testigo a un sospechoso inocente (por
ejemplo, en una primera prueba de un grupo de fotografías)
incrementa la probabilidad de identificar a este inocente
sospechoso como el perpetrador en una prueba de identificación
posterior.
J. Confianza
de los testigos oculares: valor predictivo e influencias
adicionales de la memoria. En el juicio, Foy testificó
que, aunque había seleccionado dos fotografías
el 15 de julio, estaba "bastante seguro de que
era el número cinco [Ibar]", que realmente
sabía que era el número cinco y que
no tuvo "[ninguna] duda en [su] mente" en
el momento de la rueda de reconocimiento de que la
persona que vio en el asiento del pasajero la mañana
de los asesinatos era el número cuatro, Pablo
Ibar. En el juicio, Foy testificó que había
seleccionado al número cuatro del segundo grupo
porque, basándose en lo que vio Foy, esta persona
"parecía asemejarse mucho al conductor".
Foy admitió en el juicio que hizo lo mismo
para seleccionar la fotografía del pasajero,
"intentando orientar a la policía hacia
alguien que se pareciera lo más posible [al
pasajero]". Aunque se ha demostrado científicamente
que este tipo de expresiones de confianza de los testigos
oculares tienen un efecto convincente sobre los jurados,
la literatura científica ha demostrado que
la confianza de los testigos oculares en las identificaciones
no es predictiva de precisión. Por tanto, sucede
en ocasiones que los testigos oculares que están
seguros de sus identificaciones son imprecisos. No
obstante, los estudios científicos demuestran
que los jurados no son conscientes normalmente de
que la confianza no es muy predictiva de la precisión
del testigo ocular. Cuando son preguntados sobre el
tema, los posibles jurados sobrevaloran típicamente
el valor predictivo de la confianza.
K. La información
posterior a la identificación incrementa artificialmente
la confianza de los testigos. Foy testificó
en el juicio que, basándose en las reacciones
de los detectives Scarlett y Manzella respecto a sus
elecciones, pensó que "había acertado".
Es probable que esta información posterior
a la identificación incremente la confianza
del testigo acerca de que ha tomado la decisión
correcta. Más aún, un testigo de este
tipo, debido a esta confianza (artificialmente incrementada)
tendrá un efecto más convincente sobre
el jurado de lo que está justificado. Además,
como consecuencia de que el testigo proporcione él
mismo una imagen de gran confianza, los jurados tienden
a basarse menos en otros datos más diagnósticos,
por ejemplo, las condiciones de visualización
en el momento del episodio original. Esto resulta
especialmente importante en este caso, ya que la confianza
del testigo no fue valorada en el momento en que su
precisión resulta más diagnóstica
(es decir, en el momento de realización de
la prueba de identificación). Por el contrario,
es probable que otros factores no relacionados con
la memoria (por ejemplo, la información proporcionada
por la policía) elevaran artificialmente la
confianza del testigo. Como resultado de esto, los
jurados quedarán expuestos únicamente
a la confianza del testigo cuando aparece en el estrado
- después de que esta confianza se haya visto
incrementada por fuentes inadecuadas.
L. Errores
de monitorización de las fuentes. Comúnmente,
las personas obtienen información de muchas
fuentes diferentes, pero atribuyen erróneamente
su conocimiento a la fuente equivocada. Por ejemplo,
leemos una historia en el periódico, pero pensamos
que hemos visto la historia en la televisión.
De modo similar, es frecuente que las personas no
sean conscientes de la influencia de algunas experiencias.
En el caso que nos ocupa, Foy vio la fotografía
de Ibar en el primer grupo de fotografías,
lo que es probable que influyera en la posterior identificación
de Ibar por parte de Foy en la rueda de reconocimiento;
sin embargo, es posible que Foy haya descartado la
influencia del grupo de fotografías anterior,
afirmando que su memoria se basa exclusivamente en
haber visto a Ibar en el automóvil de la víctima.
En realidad, tal como se ha indicado previamente,
se ha demostrado repetidamente que la exposición
anterior a sospechosos inocentes (por ejemplo, en
una prueba de identificación previa con fotografías)
incrementa la probabilidad de identificar al mismo
sospechoso inocente como el perpetrador en un proceso
de identificación posterior. Es muy probable
que esto suceda si la experiencia original no fue
bien percibida (como en el caso actual) y si ha transcurrido
mucho tiempo desde la experiencia original y la prueba
de memoria final (como en el caso actual). Por lo
tanto, deberíamos mantener ciertas reservas
a la hora de creer a personas que atribuyen la fuente
de su conocimiento a una fuente específica.
Violando esta precaución, el juez Andrews parece
haber aceptado sin reservas la declaración
realizada en el tribunal por Foy (1997) de que no
se vio influenciado por haber visto la fotografía
de Ibar en la prueba de identificación con
fotografías realizada anteriormente y que su
memoria se basaba exclusivamente en haber visto a
Ibar en el automóvil de la víctima.
En el caso
actual se muestra un ejemplo más gráfico
del modo en que algunas personas atribuyen erróneamente
la fuente de sus recuerdos. Aquí, Foy "recordó"
incorrectamente que había solicitado a la policía
que realizara una rueda de reconocimiento. De hecho,
es patente en la declaración grabada en cinta
de Foy que fue la policía (Manzella) quien
había preguntado a Foy si quería asistir
a una rueda de identificación. Este tipo de
errores de monitorización de las fuentes es
común. Igualmente (o más) problemático
es que otras personas (en este caso, el sumario del
juicio del juez) se vean confundidos y crean estos
errores de monitorización de las fuentes.
M. Identificación
transétnica. Basándome en la fotografía
de la serie de imágenes que he observado, varios
de (quizá todos) los miembros del grupo parecen
ser hispanos. Presuponiendo que Foy es un anglosajón
blanco, la rueda contiene miembros de un grupo étnico
diferente al del testigo. Se sabe que estas identificaciones
transétnicas (denominadas, comúnmente,
transraciales) resultan mucho más difíciles
y dan lugar a muchos más errores de identificaciones
fallidas que las identificaciones de la misma raza.
Se han realizado muchos experimentos científicos
con el fin de estudiar este asunto y varios meta-análisis
(procedimiento estadístico que combina los
resultados de muchos experimentos similares) demuestran
que la probabilidad de identificar erróneamente
una cara de otra raza es considerablemente superior
a la de identificar a una persona del grupo étnico
o de la raza del testigo. Más aún, el
error se ve amplificado cuando el intervalo de tiempo
transcurrido entre la exposición original y
la prueba de identificación es prolongado (como
en el caso que nos ocupa). Una mayoría del
público profano no es consciente de la magnitud
de este efecto.
8. Como
profesor experto y psicólogo de investigación
especializado en la identificación de testigos
oculares, soy consciente de (la falta de) los conocimientos
de los profanos en la materia acerca del modo en que
los principios psicológicos aquí descritos
afectan a la fiabilidad de la identificación
de los testigos oculares. La investigación
demuestra que muchas personas no son conscientes del
grado de influencia que estos y otros principios tienen
a la hora de determinar la precisión de la
identificación de un testigo ocular y/o no
tienen en cuenta adecuadamente estos y otros principios
a la hora de valorar la fiabilidad de la identificación
de un testigo ocular. La investigación también
demuestra que varios de estos principios van en contra
de la intuición. Por ejemplo, las mayoría
de los profanos (incluidos muchos policías)
no son conscientes de los posibles errores planteados
por el uso de procesos de identificaciones simultáneas.
Sin embargo, la investigación científica
sobre los testimonios de testigos oculares indica
que este tipo de procedimiento de proceso de identificación
tiende a incrementar sustancialmente la probabilidad
de identificación errónea de personas
inocentes. De manera similar, las pruebas de laboratorio
demuestran que la confianza de los testigos oculares
no es un predictor fiable de la precisión en
la identificación. Sin embargo, la mayoría
de los profanos consideran incorrectamente que la
confianza es un buen predictor de la precisión.
Como resultado de esto, están muy influenciados
por la confianza expresada por el testigo y es probable
que acepten una identificación positiva de
un testigo simplemente porque éste expresa
un gran nivel de confianza. Sería fundamental
que un experto formado en estas áreas ayudara
a los jurados a comprender las características
del caso actual en relación con la precisión
de la identificación del testigo.
No solo
los profanos no son conscientes de gran parte de estos
principios científicamente validados; los abogados
y los jueces tampoco conocen algunos de ellos. Un
estudio reciente demuestra que muchos abogados y jueces
no son conscientes de los fenómenos que se
producen comúnmente en la investigación
en laboratorios científicos. Más aún,
incluso cuando los abogados y los jueces conocen el
modelo general de datos, con frecuencia infravaloran
o sobrestiman los efectos conocidos.
Aunque
los jurados pueden saber, de forma intuitiva, que
unas malas condiciones de visualización provocan
una identificación imprecisa, los estudios
científicos demuestran que no utilizan esta
información adecuadamente para evaluar la credibilidad
del testigo cuando éste expresa una gran nivel
de confianza, como en el caso que nos ocupa. De este
modo, los jurados no discriminan habitualmente entre
los testigos que realizan identificaciones precisas
y los testigos que llevan a cabo identificaciones
incorrectas. Es posible que los jurados utilicen los
diversos factores del caso de forma apropiada; sin
embargo, cuando se les deja decidir por sí
solos, los jurados no logran utilizar con frecuencia
la información de forma óptima. No obstante,
cuando estos jurados son formados por testigos expertos
acerca de los principios relevantes de la memoria
de los testigos oculares, ponderan los diversos factores
de forma más efectiva, basándose menos
en la confianza del testigo y más en otros
indicadores diagnósticos de precisión.
9. Errores
estratégicos cometidos por el abogado de la
defensa que hubieran podido evitarse. En mi opinión,
el abogado de la defensa (Morgan) cometió varios
errores estratégicos a la hora de defender
este caso. Planteó y enfatizó en demasía
varios asuntos triviales (las horas precisas en las
que Foy salió de su casa y llegó a diversos
lugares del barrio) y no logró argumentar muchos
otros asuntos más importantes relacionados
con la escasa fiabilidad de la memoria de los testigos
oculares (por ejemplo, la falta de conciencia de los
testigos acerca de los errores de monitorización
de las fuentes, la percepción generalmente
errónea del valor predictivo de la confianza
de los testigos). Si hubiera recibido más asesoramiento
de un experto en el área de la memoria de los
testigos (para presentar un argumento más efectivo
al juez o al jurado) o si hubiera contado con la colaboración
de a un experto para que testificara ante el jurado
(en calida de testigo experto) acerca de los diversos
factores aquí señalados, es probable
que hubiera planteado una defensa más eficaz.
El declarante no tiene nada más que añadir.
[Firma manuscrita ilegible]
Ronald P. Fisher
ESTADO DE FLORIDA
CONDADO DE [Miami Dade]
Declarado
bajo juramento (o afirmado) y firmado ante mí
el día [14] de [febrero de 2008], por Ronald
P. Fisher .
[Firma manuscrita ilegible]
Miriam E. John, Notario
[SELLO:
MIRIAM E. JOHN] Conocido personalmente: "
Identificación realizada:
Tipo de identificación realizada::
_________________________
(1)
N. de la T: Frase incompleta en el original en inglés.