LA HISTORIA DE PABLO

 
                Pablo Ibar nació el 1 de abril de 1972 en  Dania  (Florida), hijo de Cándido y Cristina, tras una infancia feliz, contando con 11 años se produce la separación de sus padres, lo que le afecta como a cualquier hijo en esa situación, continuó viviendo con su madre Cristina y su hermano Michael en Florida, en 1984 Cristina es diagnosticada y tratada de una lesión cancerígena, la cual desgraciadamente se reproduce y tras varios años de sufrimiento le provoca la muerte en 1998 (pocos meses después de que se celebrara el primer juicio).

 

                Aficionado al deporte con 15 años inicia la práctica de la Cesta Punta, si bien lo hace discontinuamente. Desde el año 1990 al 1993 vive con su padre Cándido en Connecticut, preparandose en le juego de la cesta punta y a la vez trabajando en el parking del frontón, excepto un curso que estuvo en la Universidad de San Diego en California, donde formó parte del equipo de fútbol americano.

 

Al volver de San Diego y tras pasar los meses de verano en Florida, continúa preparandose en el juego de la cesta punta en Connecticut, pero cuando le faltaban pocos meses para debutar como profesional sufre una lesión en la cara por el impacto de una pelota que le obliga a dejar temporalmente su práctica, tras la lesión se desplaza a Florida, donde vivía su madre a la cual adoraba y en esos momentos se encontraba enferma, es en los meses siguientes cuando se producen los hechos que marcan el futuro en la vida de Pablo.

 

LOS HECHOS:

                El 26 de junio de 1994 se produce un triple crimen en Miramar (Florida), son asesinados el propietario de un local nocturno y 2 modelos que se encontraban en su domicilio. Una cámara de seguridad instalada en el salón de la casa por el propietario de la misma permite observar durante 22 minutos la presencia de 2 individuos con la cara tapada que irrumpen en la sala y tras aparentemente buscar algo por la casa asesinan a las tres personas.

 

La presencia de esta grabación que permite ver en toda su crudeza el desarrollo de los asesinatos hizo que el caso fuera muy sonado, a lo que se añadió la personalidad del asesinado a quien se relacionaba con el narcotráfico y era muy conocido en Florida.

 

                Tres semanas después Pablo fue detenido y es entonces cuando se le relaciona con el triple crimen, se le incrimina en dicho crimen por el parecido físico con uno de los asesinos, cuya imagen se había extraido de la cinta de vídeo que grabó los hechos. Dicho asesino permanece en todo momento con la cabeza tapada por una camiseta salvo un momento en el que se la quita y le capta el vídeo, la calidad de la imagen es malísima y no permite identificar a nadie, pero de dicha imagen, tras ser manipulada, se obtiene una fotografia a partir de la cual se le acusa a Pablo, “por su parecido físico”.

 

Pablo en todo momento niega su participación en los hechos, a pesar de ello en este momento se inicia una larga historia que le tiene en prisión los últimos 7 años y actualmente en el corredor de la muerte.

 

El primer juicio se celebra en 1997, iniciandose en abril y finalizando el 29 de diciembre, tras estos nueve meses de deliberaciones y ante la falta de pruebas concluyentes el jurado no llega a un veredicto unánime de culpabilidad, pero tampoco de inocencia, lo que provoca que el juicio se tenga que repetir. Este primer juicio se celebra conjuntamente con el de Seth Penalver, acusado por los mismos hechos cuyo juicio igualmente fue considerado nulo.

 

En 1999 Pablo se casa en prisión con Tanya, su novia de la adolescencia, quien declara se encontraba con Pablo la noche que ocurrieron los hechos y quien en estos 7 años se ha mantenido firme en la defensa de la inocencia de Pablo ante su seguridad de que Pablo es inocente.

 

El nuevo juicio se inicia en 1999, pero problemas personales del abogado defensor de Pablo hace que el juicio de Pablo se posponga, mientras que el juicio de Seth Penalver se realiza, siendo declarado culpable y condenado a la pena de muerte.

 

En abril de 2000 se inicia nuevamente el juicio de Pablo en el cual, a pesar de que las pruebas realizadas de ADN, huellas dactilares y pelos tomados en el lugar de los hechos NINGUNO coincide con los de Pablo, fue igualmente declarado culpable y condenado a la pena de muerte.